En escenarios reales donde la cobertura es limitada y no es posible añadir más puntos de acceso, una correcta configuración puede marcar una gran diferencia.
Si utilizas la banda de 2.4 GHz, configura el canal en 1, 6 u 11. Estos son los únicos canales que no se solapan entre sí, lo que reduce las interferencias y mejora la estabilidad de la conexión.
Una decisión tan sencilla puede traducirse en mejor cobertura, mayor rendimiento y una mejor experiencia para el usuario final, especialmente en entornos con recursos limitados o alta congestión de redes WiFi.

